NELSON MONDACA I.


Nelson C. Mondaca Ijalba nmonijalba@gmail.com

Hace una semana tuve la oportunidad de asistir a una convocatoria ciudadana efectuada por la Ilustre Municipalidad de Iquique en el Salón Cultural Tarapacá. Y fue para dar a conocer las bases para un nuevo Plano Regulador de nuestra ciudad. Por cierto, nadie puede poner en duda la trascendencia que conlleva una medida de tal magnitud, especialmente cuando se trata de abordar el futuro de la ciudad.

Expresado lo anterior, iré haciendo esta presentación en forma tal hasta llegar en tres propuestas para enriquecer el debate. Lo primero, a mi juicio, es analizar en el contexto del momento presente en que se propone el nuevo proyecto del Plano Regulador de Iquique (PRI).

En este sentido, es muy decisivo no perder de vista los grandes problemas que se han arrastrado por años y han afectado su verdadero progreso de nuestra Región. El ya conocido mal político del “Centralismo” se configura como el peor eslabón de una gruesa cadena de opresión que se arrastra desde la misma época republicana.

A pesar de la hermosa retórica expresada en la actual Constitución que dice en su Artículo 3° “El Estado de Chile es unitario”. Debemos hacer presente que el Norte Grande fue conquistado y los territorios geográficos fueron anexados a Chile, después de ganar la Guerra de 1879, contra Perú y Bolivia. Incluso, después que Andrés Bello hiciera su discurso en la instalación de la Universidad de Chile en septiembre de 1843, titulado “todas las verdades se tocan”.

Los chilenos y ciudadanos de los países vecinos, asimismo, emigrantes que pertenecieron a estas generaciones, amantes de estas tierras, asumieron voluntariamente y/o por la fuerza, las normas legales/constitucionales que regían al país bajo las autoridades de aquellos tiempos bélicos.

En este contexto histórico, Arica, Iquique y Antofagasta, no siempre fueron de Chile y el Estado en los tiempos de la construcción de la República llegaba hasta Taltal. Muchas veces, en forma majadera se pasa por alto la historia; meten en el mismo saco todo cuando se enseña la época de nuestra Independencia.

Ahora bien, avanzado en un nuevo PRI, desde mi punto de vista, éste no puede dejar a un lado “el debido tratamiento de aguas servidas”. Una ciudad de futuro que está situada a cientos kilómetros de uno de los desiertos más secos del mundo, no puede darse el lujo de ignorar la construcción de varias plantas de tecnologías modernas, para reutilizar las aguas, en un reciclaje sustentable con la vida y la diversidad de la naturaleza de Iquique.

Especialmente, si tomamos en cuenta el cambio climático en su proyección hacia el fin de siglo. Es de una responsabilidad política de todos los actores y autoridades prever que el agua que fluye por los alcantarillados, no se desperdicie como algo que no tuviera ningún valor social. Este vital elemento de nuestra sociedad significa Uno de nuestros mayores tesoros del planeta.

Otra verdad al pizarrón. Somos una ciudad expuesta por su naturaleza a sufrir las graves consecuencias de “Tsunamis”. El nuevo PRI, debiera contemplar las zonas más expuestas a estos peligros, por consiguiente, la propuesta debiera tomar los estudios realizados por los expertos internacionales, donde se han construido los debidos muros con la altura debida, y el reencauzamiento de las fuerzas del oleaje marino, para proteger a la población de estos eventos marítimos tal como lo recomiendan los expertos del Japón que visitaron nuestra ciudad. Iquique debiera sacar mejor provecho de los países y ciudades, donde se han realizado fuertes inversiones a este respecto. Un nuevo PR no es científico, sí pasa por alto estas medidas de mitigación de “Tsunamis”. En este sentido, la IV Zona Naval con todo su aporte a la defensa y amor por el país y la ciudad, también puede contribuir con una reubicación de su logística e infraestructura. El citado muro de contención en contra un eventual “Tsunami”, podría partir desde esta línea costera, según los dignatarios japoneses.
Otro aspecto en discusión. Es sí deben salir las pesqueras del actual lugar que ocupan con el objeto de recuperar lo que fue la Playa del Colorado. Sin dudas, que hay razones económicas de por medio y son la piedra de tropiezo para una solución turística. Al respecto, hay que plantear en el nuevo PRI “una solución salomónica” y al Estado le corresponde asumir este proceso de negociación.

Pueden existir y surgir varias ideas. Una que he escuchado de personas doctas y versadas en estas materias, es que los dueños de las empresas pesqueras, “puedan retirar parte de sus dependencias productivas y administrativas”, despejando ciertas áreas para optimizar la actividad turística y permitir el mejor acceso del público en este borde oceánico. Pero no seamos ilusos, todo pasa por manos del Estado y al gobierno de turno le corresponde dar las señales en este proceso. Es mejor avanzar y un nuevo PRI, debiera tomar nota de los actores involucrados.

Otro gran tema. He notado gran preocupación de los pobladores más vulnerables y de dirigentes sociales que no están en el casco antiguo de la ciudad. Por consiguiente, Iquique tiene la única posibilidad de crecer es hacia el cielo, hacia la luna. Es en este espacio que se construirá la ciudad del futuro. No se puede limitar la densidad de construcción por habitante, por situaciones de desorden de transporte público y sobre poblamiento del parque automotriz. Lo más importante son las personas y sus bienes inmobiliarios. El derecho a vivir en dignidad y a bajo costo como dueño de una propiedad decente, es la mejor de todas las obras políticas para vencer la pobreza.

La nueva propuesta del PRI no apunta en esa dirección. Por ejemplo, el edificio Costa Azul, hoy con 120 departamentos, según la propuesta de la nueva normativa, en esos mismos 1900 mts2, de terreno solamente habría 38 departamentos. Esta misma simetría no podría aplicarse en los actuales EDIFICIOS del sector norte de la ciudad que ya tienen más 25 pisos. Para entenderlo mejor, ponemos un techo a las edificaciones en altura y surge la pregunta del millón ¿Dónde podríamos crecer en altura con un menor costo para los ciudadanos más vulnerables y de la clase media? Aquí me la juego. Iquique debe crecer solamente hacia el cielo y punto. Los problemas del estacionamiento y el uso de los vehículos particulares, necesita un nuevo tratamiento cultural y de una moderna planificación vial pública de medios alternativos. Volvamos a nuestros principios de ciudad cosmopolita. ¿En qué lugar está la nueva estación de un tren intercomunal? ¿Cuál es el moderno edificio del Terminal de buses más espectacular de Sudamérica? ¿Dónde se ubican los nodales de los teleféricos entre Iquique y Alto Hospicio?

Nada se habla de los tranvías, de los teleféricos y del reemplazo del automóvil por medios alternativos y sus preferencias hasta estacionamientos laborales específicos. Por otra parte, desarrollar una ciudad hacia el futuro en la era de la globalización y de la revolución tecnológica, implica saber hacia dónde se mueve y va el sector comercio. Aquí no se trata del traslado de Zofri y las pocas industrias del sector hacia el Sur y ponerlas cerca del aeropuerto. Cómo solamente se tratará de mover una pieza en un tablero de ajedrez. Son problemas mucho más complejos en todo orden de cosas. Un punto técnico para tener presente. Hoy importa la velocidad y el bajo costo de los productos, sean éstas: mercaderías importadas y artículos electrónicos de marca. La tendencia mundial de los consumidores es la preferencia por la compra vía “online”. No importa el lugar, interesa la seguridad, el menor costo y la calidad del bien adquirido.
Estimados lectores, aquí termino. Reiterando que el Estado debiera jugar un rol decisivo en los sueños de un Iquique de primer nivel, en todos los sentidos, de la vida humana.

Cierre de la antigua cárcel

El actual PRI ha permitido que nuestra ciudad crezca y se desarrolle con todas las dificultades con que el “Centralismo” nos ha colonizado. Sin embargo, el esfuerzo, el trabajar sin descanso y de un esfuerzo sobre humano, hemos salido adelante… No es hora de criticar las ingenierías, llega el momento de continuar con los cimientos que nos legaron nuestros antepasados…Miro los cielos de Iquique, ahí está nuestro futuro… Un nuevo PRI debiera contemplar “el cierre de la antigua cárcel”. Contemplar el cielo limpio donde se vean los jardines de la vida y los colores de seres humanos más maravillosos de todos los tiempos. También, mirar un inmenso edificio de estacionamientos, un campo cultural único del continente americano, o también un nuevo edificio para el Gobierno Regional, en fin, mil proyectos pueden ser más útiles que al actual recinto penitenciario.