Américo comenzó muy de abajo, en los años del grupo Alegría por allá por el año 1997. Desde los escenarios de ciudades del norte, hoy luego de dos décadas el cantante ariqueño está radicado en Miami, desde donde maneja su carrera musical.

Quizás eso haya molestado a sus seguidores: lejanía de la realidad que vive el país, que en buen chileno es no entender que el país cambió desde el 18 de octubre del año 2019.

El pasado fin de semana Américo, en su ciudad natal, fue el encargado de cerrar el Carnaval Andino “Con la Fuerza del Sol” de Arica. En un momento el ariqueño perdió la paciencia con el respetable público.

Al inicio de su presentación había gritos en contra del Gobierno, algo casi natural en los graves eventos deportivos y artísticos. Acá Américo sacó su demonio que todos tenemos escondido: “Si quieren sangre por mi parte no la van a tener porque yo no soy el responsable. Pero sí puedo usar el micrófono para transmitir este mensaje”.

Pero, si bien algunos sectores del público aplaudieron la frase, un asistente insistió en manifestarse y ahí le vino la chiripiorca a Américo.

“Te invito a pasarla bien a disfrutar de nuestro carnaval. Y si no la pasas bien alguien, alguien por favor, que le convide un poco de espuma y se entierre los dos dedos bien metidos en la raja. Pero en mi Arica no, en mi Arica no hermano. No vas a venir a joderle la fiesta a la gente. Pásenlo bien, el mensaje llegó hace rato. No seas tonto como los que creen que son tontos”, remató Américo.

Bueno, en redes sociales apoyaron y rechazaron la postura del Américo, recordándole que fue parte de la campaña presidencial de Sebastián Piñera.