NELSON MONDACA I.


Nelson C. Mondaca Ijalba nmonijalba@gmail.com

Según los informes de las autoridades sanitarias, la Región de Tarapacá, es una de las regiones donde no se registra ni un solo caso del Covid-19. Es decir, no llegó ningún chileno o extranjero, sea de un país vecino, de norteamericana o del “viejo mundo” y del Asia a nuestra ciudad portando el terrible virus. Ni siquiera se registra un solo caso para someterlo a “cuarentena”. Es un verdadero milagro, para lo creyentes, en Dios.

Nada sería más reconfortante de tranquilidad y felicidad para quienes somos habitantes de estas benditas tierras del norte grande. No hay personas contagiadas desde la parición del nuevo virus. Aquí, estamos en presencia de un milagro o de otra manipulación del centralismo.

El centralismo sabe muy cada paso que da en razón de la salud en el país. Sabemos las condiciones en que se encuentran los hospitales. La falta de profesionales y del gran servicio que prestan sus funcionarios. La falta de medicamentos y de otros instrumentos sanitarios. Por una razón de sanidad mental, este no es el momento de hacer críticas a la salud pública. Para que hablar del sector privado que hace enormes ganancias con la salud de las personas. En fin, todo pasa por cuestiones económicas.

En un análisis serio de esta gran temática en nuestra región, a primera vista se hace notar la falta de un Centro Oncológico. Un proyecto que lidera por años, Rafael Montes. Todas las promesas políticas que siempre quedan en un escritorio del Ministerio de Salud. Pasan los gobiernos y pasan los años. Algunos de sus impulsores ya no están con nosotros, por ejemplo, el doctor Ramsés Aguirre (Q.E.P.D.).

En esta ruta del “centralismo”, anotamos que, ojo aquí, “No tenemos Laboratorio químico de última generación”. Por consiguiente, todas las tomas de muestras deben ser analizadas en los laboratorios de Santiago, otras a Antofagasta, que también cuenta con uno. Esta situación es muy afrentosa y en rigor una vergüenza sumamente descarada. Es tan indigna esta política que Incluso, sobrepasa la norma Constitucional del Artículo N°4, que estipula la descentralización del país. Si falta un laboratorio de última tecnología, entonces, como ´podemos saber, a ciencias y a ciertas, que no existen contagiados con “coronavirus”. Cuidado y mucho cuidado. Una vez más, “es mejor prevenir que después lamentar”. Respetemos la “cuarentena” y otras acciones de higiene personal, evitemos caer en las garras o síntomas del “coronavirus”.

El Covid-19, todavía no se hace presente con toda la fuerza mortal que conlleva en Chile y en Sudamérica. El verano aún en su caluroso sol nos favorece. Sin embargo, cada día conocemos nuevas cifras de contagiados. El otoño se nos viene encima y para que hablar del invierno con el virus de la influencia -A H1N1- emergerá como caldo de cultivo del mortal coronavirus. Por lo tanto, estas vacunaciones que se están llevando a cabo con anticipación, pretenden frenar la marcha inexorable de los contagiados y sus letales consecuencias. Volvamos a tener presente que, las personas de la tercera edad, a la vez, aquellos que tienen enfermedades crónicas, son los de alto riesgo, es decir, los más próximos a la partida de esta vida.

Pero sigamos de cerca la mentalidad centralista en la contingencia de Zofri. Vivo, ya viejo con esta herencia de paranoia del pastelero que hacía ladrillos. Recientemente, la Dirección Nacional de Aduanas tiene el absurdo de impedir las ventas online. Por una parte el Gobierno da a conocer las medidas tendientes a fortalecer el empleo y proteger las remuneraciones de los trabajadores, en estos momentos de crisis. Mientras tanto, la Director Nacional de Aduanas, informa hace una semana atrás, que en Zofri no se está permitido las ventas por comercio electrónico. Estas disposiciones son cavernarias y abiertamente discriminatorias. En otras palabras, la Zofri no puede competir en igualdad de condiciones tecnológicas con las grandes cadenas del comercio nacional, sobre todo cuando todo Chile ya es una Zona Franca. Por estas disposiciones aduaneras, en Zofri no se pueden utilizar las plataformas del internet para imprimir velocidad a las ventas no presenciales. Todos sabemos que las ventas por e-commerce en Chile están por encima del 30%. El comercio electrónico es una tendencia mundial que seguirá imponiéndose y nadie lo detendrá. Más aún con la crisis del coronavirus las ventas por e-commerce seguirán en forma creciente.

Ahora con mayor razón, es una necesidad urgente las ventas por “Online”. De continuar los centros comerciales y malls cerrados, decretados por la pandemia del COVID-19, pese a los planes estratégicos de emergencia económica dados a conocer en estas últimas horas por el Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, todas estas medidas de muy poco o de nada servirán en Zofri. Entonces, no será el COVID-19 el que matará a los trabajadores, a las empresas y a la principal palanca del empleo regional, sino será el actual Director de Aduanas de Chile y las mismas políticas del colonial “Centralismo”.

Bajo estas circunstancias, los trabajadores y trabajadoras de Módulos de Zofri, simplemente quedarán cesantes. No pueden mantener una relación laboral desde sus casas, ya que no pueden operar, trabajar y vender. En pocas palabras, no fue el “coronavirus” lo que los deja cesantes, sino que una decisión administrativa de Aduanas. Una visión parcial y de interpretación del órgano público que tiene a su cargo los asuntos arancelarios de las importaciones y exportaciones de Zofri. El malestar de los trabajadores, al final del día no puede ser mayor contra el Gobierno. Aquí no se trata de una nueva ley, se trata de voluntad política para no ser engañados. Dotar a Zofri de la misma facultad de vender por comercio electrónico.

Las ventas del Recinto Amurallado, a pesar de los que hoy reclaman quienes trabajan en éste sector, no serán distintas a las del Centro Comercial. Salvarnos del “coronavirus” es una cosa, pero otra muy distinta, es la muerte de nuestros empleos por la irresponsabilidad de Aduanas. Sin lugar a dudas, le corresponde al Gobierno de turno corregir esta aberración monstruosa de este nuevo Director Nacional. Finalmente, me quedo con que el “centralismo” impide la libre competencia y golpea en el suelo a nuestra región.


NOTA DE LA R.: Esta columna fue escrita el pasado sábado, días antes del anuncio de dos personas con «coronavirus» en la región.