Se supone que la Dirección del Trabajo es un ente que regula la relación laboral de los empleados y empresa.

Y si las mismas autoridades de Gobierno y algunas empresas están llamando a cuidar las fuentes laborales, la Dirección del Trabajo sale con este chiste mal contado y fome, donde se indica que los empleadores no estarían obligado a pagar sueldo si trabajador no asiste a la pega por la contingencia.

Esta resolución dejó al mundo político, gremial y sindical con los los tambores de guerra al máximo volumen.

En el documento de cinco páginas firmado por la mandamás  de la dirección de Trabajo, Camila Jordán, se explica que las medidas restrictivas ejercidas por las autoridades (cuarentena, cordón sanitario o toque de queda) configuran un motivo de fuerza de mayor lo que exonera a ambas partes de las obligaciones reciprocas que les impone el contrato de trabajo.

En buen chileno, se le libera al trabajador de asistir a prestar los servicios pactados, mientras que al empleador se le exime de dar el trabajo convenido y pagar la remuneración.

El documento firmado por Camila Jordán indica que el “contrato individual de trabajo es una convención por la cual el empleador y trabajador se obligan recíprocamente, éste a presta servicios personales bajo dependencia y subordinación del primero y aquél a pagar por estos servicios una remuneración determinada”.

Tras esto las redes sociales, los políticos y los sindicatos sacaron la voz.